
Tuvieron que pasar un par de décadas para poder regresar y presenciar en vivo y a todo color
Entre los 92430 espectadores que asistieron a la pista en Montmelo este fin de semana podíamos encontrar tres mexicanos, bueno seguro habían muchos mas porque como regla universal siempre encontraras alguno que otro despistado compatriota viviendo la vida loca.
De los tres mexicanos uno era un leproso recién aterrizado y seguro portador del virus de la influencia que surtió efecto su contagio ya que entre tantas cosas que se le pegan a uno me recordó algo básico para la vida "el que se enoja pierde".
El segundo mexicano que ya es un maño por asociación, que ni pardo ni perezoso tardo en adaptarse a las costumbres europeas utilizando al recién inmigrado de chofer, mayordomo, valet parking, carga maletas, lustra zapatos y mula de transporte de víveres (por cierto gracias por los choco roles, negritos y demás fayuca).
Pero el mexicano que realmente importa es Sergio Pérez. A muchos les sonara el nombre y a muchísimos mas no. Si solo ves las noticias patrocinadas por algún partido político o suplemento para adelgazar, no tendrán ni idea quien es este chamaco. Con diez y nueve años es como lo llaman las revistas especializadas una futura promesa en el mundo del automovilismo. Novato este año en

