martes, 8 de marzo de 2011
martes, 23 de marzo de 2010
a mi amigo...

Después de escribir unas líneas a todos los que lo conocieron, me desgarra el corazón a mordidas y me abruma la tristeza. Entendí que su vida se me había escapado como arena y nadie estaba preparado... menos yo, una vida que aunque corta como un día de verano, la supimos aprovechar y el la llevo como siempre, feliz y patas parriba hasta el último momento.
Me gustaría estar junto a el, abrazarlo y recibir el consuelo que me dan sus ojos, me hace falta como el aire en cada respirar. Siento soledad como si caminara a mitad de un desierto, y por más vino que tomo para embriagarme de olvido, me invade el vació que se forma dentro de la botella mientras las gotas caen lentamente.
Hoy solo espero que el tiempo borre con cada paso y en lo que tardo en dar la vuelta en la esquina, el dolor que me empapa, y sin perder la memoria poco a poco su ausencia desaparece como lluvia al sumergirse en los charcos que no volverán a sentir el andar de sus patas.
viernes, 19 de marzo de 2010
Un avion de papel
Esto de viajar no me va, bueno por lo menos en avión, no ayuda ser un hipocondríaco de primera, y es que considero que un avión es como un frigorífico abandonado después de meses sin usar, que al abrirlo podemos encontrar todos los patógenos y mucosidades siniestras dispuestas a contratacar. Lo que puede poner patas arriba mi vida, sino es por las dos pastillitas maravillosas de tafil que me tomo en el taxi camino al aeropuerto para poder entrar en el avión con la dosis adecuada justo antes de sentarme en mi lugar.
Por otro lado, tenemos que cuando a los cinco años jugaba con mi hermana Alejandra a los viajes en avión, ella siendo la mayor siempre tenía el poder de escoger el destino de mi personaje en cada aventura, unas veces era la aeromoza y mientras ella veía la tele (claro, porque viajaba en primera clase), yo le traía de la cocina cualquier cosa que ella quisiera cada vez que prendía el foquito rojo de control remoto.
En definitiva, ser el avión no era de mis preferidos y menos cuando venían mis primos porque me tocaba estar tirado con los brazos extendidos soportando el peso de todos ellos, sin embargo, lo mas difícil era cuando el capitán anunciaba a través de el rallador de queso que hacia las veces radio, a los pasajeros que tuvieran cuidado porque al parecer habría una fuerte turbulencia, lo que traería como consecuencia que todos brincaran sobre mi.
Se puede considerar, que lo que marcó mi vida aeronáutica fue el día que me toco hacer de equipaje, que consistía en meterme dentro del saco de dormir, rellenarme con toda la ropa sucia del cesto y después de ser envuelto en papel film para que nadie me abriera y sacara la valiosa carga que llevaba dentro, era arrastrado sobre una patineta por todo el salón y terminaba encerrado en un baúl de la habitación durante todo el vuelo, que podía tomar aproximadamente un capitulo de Heidi y Mafalda.
A consecuencia de esto, y aunado a mis males psicológicos principalmente, esto de volar en avión me causa un repelús insoportable, y me da un yuyu desde que tengo en las manos los billetes. Y sin drogas el saberme encerrado en una lata de sardinas con alas, rodeado de cientos de personas llenas de bacterias y virus sería imposible de llevar.
Así mismo, el peor de los momentos, después de los niños que lloran, dan patadas al respaldo de mi asiento y corren por los pasillos, la gente vomitando en pequeñas bolsitas de papel despues de engullirse la cajita feliz que les dan a la hora del lunch, sentirme acorralado entre dos grandulones que ocupan a sus anchas los reposa brazos, lo arriesgado que puede ser sentarse en una taza metálica poco sanitaria que podría succionarnos las tripas, de tantas y tantas cosasa, nada me pone tan mal como que el piloto anuncie que nos abrochemos los cinturones porque vamos a encontrar algo de turbulencia en el camino.
Etiquetas:
aeromoza,
aeronáutica,
avión,
equipaje,
frigorífico,
heidi,
Mafalda,
turbulencia
lunes, 7 de diciembre de 2009
domingo, 8 de noviembre de 2009
1808 a la vuelta de la esquina...
No es una frase filosófica ni mucho menos, es totalmente literal.
El 1808 esta para ser exactos en la esquina de Cesario Alierta y la calle donde vive Adolfo, justo en la esquina no hay pierde, una vez dentro notas la mezcla entre la modernidad de las pantallas de plasma, dispensadores de cerveza en las mesas con marcador de consumo, con el toque de taberna tradicional que le dan al lugar todos los detalles y adornos que tienen, que seguro fueron hechos meses antes de la apertura con la intención de fingir que son mas antiguos que el muro romano.
El nombre 1808 es un misterio, pero tengo varias teorías, podría tener relación directa y matemática con el numero de persona que vienen a comer y tomar cañas diariamente, podría tener relación con el primero de los sitios de Zaragoza cuando españoles, italianos y franceses lucharon hace unos años por ver quien construía el tranvía, la expo y el trasvases del Ebro, porque seguro que la dirección no es ya que si fuera Cesario Alierta 1808 seguro que estaría en Utebo y podríamos encontrar ahi perdida de borracha a Belén.
Hay que tener cuidado de posarse bajo el campanario y sucumbir a la tentación de hacer ruido, ya que según la tradición milenaria desde que se abrió el bar y como lo indica el letrero "aquel osado que toque la dorada campanita tendrá que invitar copas a todos los despabilados que hayan levantado la mano".
La comida es muy buen, los platos, las tapas que tiene, de primera entre el chorizo y la chistorra, las croquetas de espinaca, las que tienen espárragos ó vienen con gambas, en fin... por surtido no pararemos y eso que no hablo de la otra mitad de tapas que como traen pescaditos y cosas exóticas marinas y muertas que a mi visualmente no me apetecen y prefiero omitir. Para los que son mas valientes de estomago vació hay tabla que es mas larga que lo largo y mas llena que lo vació de un surtido de cosas que matan cualquier hambruna y la tripa se regocija de felicidad nada mas con verla llegar.
Este lugar es redondo porque además de todo lo mencionado el servicio... BOAAAA como dicen aquí, una pasada de lo mejor que me he encontrado y miren que soy quisquilloso acostumbrado al buen trato de mis paisanos. Para cerrar con broche de oro me gustaría comentar que esta orquesta de instrumentos gastronómicos solo podría ser magistralmenta dirigida... por un Alfredo.
El 1808 esta para ser exactos en la esquina de Cesario Alierta y la calle donde vive Adolfo, justo en la esquina no hay pierde, una vez dentro notas la mezcla entre la modernidad de las pantallas de plasma, dispensadores de cerveza en las mesas con marcador de consumo, con el toque de taberna tradicional que le dan al lugar todos los detalles y adornos que tienen, que seguro fueron hechos meses antes de la apertura con la intención de fingir que son mas antiguos que el muro romano.
El nombre 1808 es un misterio, pero tengo varias teorías, podría tener relación directa y matemática con el numero de persona que vienen a comer y tomar cañas diariamente, podría tener relación con el primero de los sitios de Zaragoza cuando españoles, italianos y franceses lucharon hace unos años por ver quien construía el tranvía, la expo y el trasvases del Ebro, porque seguro que la dirección no es ya que si fuera Cesario Alierta 1808 seguro que estaría en Utebo y podríamos encontrar ahi perdida de borracha a Belén.
Hay que tener cuidado de posarse bajo el campanario y sucumbir a la tentación de hacer ruido, ya que según la tradición milenaria desde que se abrió el bar y como lo indica el letrero "aquel osado que toque la dorada campanita tendrá que invitar copas a todos los despabilados que hayan levantado la mano".
La comida es muy buen, los platos, las tapas que tiene, de primera entre el chorizo y la chistorra, las croquetas de espinaca, las que tienen espárragos ó vienen con gambas, en fin... por surtido no pararemos y eso que no hablo de la otra mitad de tapas que como traen pescaditos y cosas exóticas marinas y muertas que a mi visualmente no me apetecen y prefiero omitir. Para los que son mas valientes de estomago vació hay tabla que es mas larga que lo largo y mas llena que lo vació de un surtido de cosas que matan cualquier hambruna y la tripa se regocija de felicidad nada mas con verla llegar.
Este lugar es redondo porque además de todo lo mencionado el servicio... BOAAAA como dicen aquí, una pasada de lo mejor que me he encontrado y miren que soy quisquilloso acostumbrado al buen trato de mis paisanos. Para cerrar con broche de oro me gustaría comentar que esta orquesta de instrumentos gastronómicos solo podría ser magistralmenta dirigida... por un Alfredo.
Etiquetas:
Taberna 1808 tapas bar,
Zaragoza Cesario Alierta 37
viernes, 16 de octubre de 2009
13 cupones
Firme un papel que dice que puedo seguir trabajando otros tres meses hasta que alguien decida nuevamente si cumplo con los porcentajes de rentabilidad. Regreso a mi lugar y mientras miro una cantidad exagerada de términos legales y condiciones que hasta el día de hoy sigo sin intender y que lo mismo me da, me siento tranquilo porque aunque siempre es difícil no saber que sigue... me queda claro que es lo que hay.
Guardo el papel y creo que nadie sabe lo que sucedió y tampoco les preocupa porque era una mera formalidad. Todos trabajan como de costumbre se tapan un oído y se aíslan en un mundo de tres paredes y un ordenador, algunas se paran y salen al balcón para hablar, escuchar, fumar, marujear o tomar café. Otra hace una matrícula pero como las cosas están difíciles lo hace con la mayor discreción para no incomodar a los que como yo no han tendió un buen mes.
Es mi primera experiencia corporativa y desde que salí del ascensor arcaico, desnivelado, con olor a sindicato y crucé la puerta a una utopía que es ahora una realidad con más de doscientas personas, donde a pesar de las probabilidades encontré o más bien me encontró un grupo sui generis lleno del más rico folklor español, una cuadrilla espectacular, que se desviven por ayudar y ser ayudados desde el primer día, que no es fácil. Les doy gominolas y con un mexicano mal hablado las gracias por pensar en todos antes de en sí mismos, por ayudarme a hablar, comer, cantar, y hasta en los viernes de cumpleaños explicarme como se toma el tequila.
Hoy no son todos los que juimos, ni estamos todos los que sémos, pero a todos gracias: Mamen, Sira, Caro, Pilar, Vanesa, Eli, María José, Laura, Elba, Kike, Adolfo, Nacho, Miguel y Pedro(por traerme y tomar la foto).
lunes, 13 de julio de 2009
Recuerden que hoy...
Después de la tormenta de las ultimas semanas, días y horas, hoy puede ser que deje de llover y puede que no. Pero a partir del viernes pasado el tiempo transcurrió mas lento de lo normal, estiraba lo mas que podía el reloj los segundos, pero lo inevitable llego, y como dicen "no por mucho madrugar amanece más temprano", pero hoy son las siete cuarenta y cinco de la mañana, y ya estamos desayunados, vestidos y listos para salir a dar la vuelta por el barrio, mientras cojeamos por la calles con la cabeza en alto por salir del paro, caminaremos cantando y recordándole a todos los que nos miren feo, que no estamos locos y que se les ha olvidado que ...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
