La serpiente me quedo más gorda de lo previsto. En el hipopótamo gaste todo en la boca y la tripa, y le deje una colita. Al ornitorrinco le puso lo que sobro cuando hice al pato, al oso y al castor. Al mandril lo hare mas pequeño para que alcance el peluche y no dejarle el culo expuesto. El elefante quedo con cuatro rodillas. Con el tucán me pase de pico y con el conejo de orejas.
¡Para ya! Que lo mismo me da, si veo que todo es un desorden ya se me ocurrirá algo dice Dios. Como con los dinosaurios.
Mostrando entradas con la etiqueta mandril. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mandril. Mostrar todas las entradas
martes, 4 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
